Que el mundo involuciona es una cosa que hace tiempo que sospecho. Desde que tenía 11 años no puedo evitar tener la sensación de que todo va irremediablemente a peor. Lo he visto en mi ciudad, tan preocupada de ponerse guapa que se ha olvidado de que su principal función es ser habitable. De hecho, ya no es ni divertida. Tan acostumbrada como está a recibir visitantes que se dejan asombrar por su maquillaje cada vez es menos auténtica y espontánea y está mas vacía por dentro. Un día se dará cuenta de que los que crecieron con ella la han dejado de lado, pero será demasiado tarde.
También lo veo en mi generación. Una generación perdida sin ideales y materialista hasta el extremo que se ha divorciado de la toma de decisiones personales y colectivas. Cada vez mas individualista, cada vez mas egoísta. Cada vez con mas vida social a traves de las redes y al mismo tiempo con menos vida. Una generación que no sabe nada de la comida ni le interesa, que le es indiferente ver una película grabada con una videocámara directamente de una sala de cine con imagen y sonido cutres, mientras sea la opción mas inmediata y cómoda. Cada vez mas impaciente y mas superficial. Una generación que compra y compra para sentirse parte de algo, de una marca, de un estilo de vida surgido de una agencia publicitaria. La generación analfabeta con mas carreras, postgrados y masters que ninguna otra. Una generación atascada en la adolescencia porque se ha terminado eso de una casa, un trabajo y una pareja para toda la vida. Una generación de viviendas inasequibles, precariedad laboral y incapacidad para el compromiso. Una generación de vuelos low cost, de muebles prefabricados, de iPods con 250.000 canciones piratas, de botellón, de conserva, sección de congelados y fast food pero que se deja una pasta en drogas, coches, motos, ropa y gadgets electrónicos. Una generación entregada en cuerpo y alma al carpe diem porque si se parara a pensar se cagaría de miedo y tendría que hacer algo.
Lo veo en la sociedad, cada vez mas hipócrita. Una sociedad que culpa a mi generación de materialista y de no tener ideales obviando el hecho de que ellos empezaron a cambiar el mundo cuando un dictador murió de viejo y poco despues ya se estaban dedicando en cuerpo y alma a comprar la casa, el coche de gama alta, la segunda residencia y el coche pequeño para la mujer. Los mismos que han legado un mundo donde las decisiones que afectan a sus descendientes se toman a miles de kilómetros en reuniones de accionistas. Una sociedad de padres irresponsables e hijos consentidos, cada vez mas violenta y obscena pero cada vez mas puritana. Una sociedad que tilda de telebasura los programas mas vistos y se escandaliza por la posibilidad de mandar a John Cobra a Eurovision cuando sería la representación mas fiel posible del país. Una sociedad que alarga la vida de los viejos para dejarlos de lado, medicalizada y alarmista, donde cada 5 días descubrimos algo que es fatal para la salud y 5 días despues va de puta madre. Una sociedad que no respeta las normas y cada vez tiene mas, que pide responsabilidades a sus gobernantes por cualquier cosa porque lo quiere todo mascadito. Una sociedad que ante la incompetencia se pasa la patata caliente, que dice detestar la pena de muerte y reclama cadenas perpetuas pero no quiere prisiones cerca de casa. Una sociedad victimista y pasiva, que de todo opina y no profundece en nada. Una sociedad donde no desentonan opiniones como esta, por ejemplo.
Lo he hablado con gente mucho mayor que yo, para ver si esta sensación no es sólo mia y forma parte del proceso de hacerse mayor. Me dicen que no, que cuando ellos eran jóvenes tenían la sensación que el mundo iba a mejor. Pero se engañan y tengo la prueba:
Hasta mediados del siglo XIX, en el mundo civilizado el insomnio, la retención de fluidos, la falta de apetito, los espamos musculares o la irritabilidad se consideraban síntomas de histeria femenina. Un estudioso intentó recopilarlos, le salieron 75 páginas de posibles síntomas y aun dijo que la lista estaba incompleta. El tratamiento contra la histeria femenina consistía en la aplicación por parte del doctor de un masaje pélvico. Dicho de otro modo, las mujeres iban a la consulta a que el doctor les hiciera una paja hasta llegar al orgasmo. A veces requería de horas y cuando el médico no lo lograba delegaba en las manos expertas de una comadrona o recetaba primitivos consoladores a las pacientes para administrarselos en casa. Pero a principios del siglo XX eso fue desapareciendo porque el pujante feminismo lo consideró intolerable y los propios médicos dejaron de ponerlo en practica al tratarse de un método poco científico. Un siglo despues las mujeres siguen siendo unas histericas cuando van mal folladas, pero en lugar de entrarles las pajas gratis por la seguridad social estan haciendo millonarios a los del Tupper-Sex.
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miércoles, 24 de febrero de 2010
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Sensibilidad masculina
Los hombres no saben expresar sus sentimientos. Si cada vez que he tenido que oir esta frase me hubieran ingresado un euro, ahora estaría demasiado ocupado intentando esnifar farlopa de encima del cuerpo desnudo de una supermodelo brasileña menor de edad sin que me salpique el agua de mar que desplaza mi yate de camino al paraíso fiscal como para estar escribiendo un blog.
Se trata, tal vez, de la queja femenina mas absurda de la historia de las quejas femeninas, y mira que la competencia es dura. Porque, desengañemonos, los sentimientos del hombre a menudo pasan por la necesidad inmediata de satisfacer necesidades basicas: follar, cagar, comer, descansar, beber, mear, dormir, tirarse un cuesco, divertirse o que te dejen en paz. Y si, a veces follar con amor, cagar en tu propia taza del water o comer en tu casa mejora la experiencia, llamadme romántico, pero no es la prioridad.
El eterno equilibrio entre la voluntad de la mujer por saber en todo momento qué pasa por la cabeza del hombre y el esfuerzo de este por ocultarlo tiene una función muy clara: evitar decepciones. Lo único que diferencia al niño del adulto es que al primero se le está permitido exigir la satisfacción inmediata de sus necesidades y el segundo ya ha aprendido a vestirlas de misterio para ahorrarse la mas que probable discusión subsecuente.
Pero hay excepciones. Todos hemos conocido hombres sensibles (no confundir con homosexuales o tíos que van de sensibles para follar). El hombre sensible es aquel que en su infinita ingenuidad se ha creído el discurso femenino de la disponibilidad emocional y está dispuesto a compartir con ella todo lo que le pasa por la cabeza. Curiosamente, esta tipología de hombre acostumbra a gestionar un volumen desmesurado de inquietudes, de sentimientos y de inseguridades bajo la falsa idea de que ser complejo y profundo le hace atractivo a ojos de la mujer. Pero este hombre tiene un pequeño problema: es insoportable.
He tenido amigas que me han confesado que después de años reclamando la aparición de un hombre sensible y entregado a sus vidas han aguantado dos meses con el antes de lanzarse a los brazos del primer crápula que las ha querido rescatar de su melodrama diario con la única intención de tirarselas. Y esta es una valiosa lección sobre la naturaleza de ambos sexos. Pretender abrir las compuertas de un hombre a menudo equivale a encontrarse ante una criatura egoista, caprichosa y llorica y poner a prueba el instinto maternal de una mujer es una mala idea. Cae por su propio peso: haber entrado ocasionalmente en una vagina no te da los mismos derechos que haber salido de una.
Se trata, tal vez, de la queja femenina mas absurda de la historia de las quejas femeninas, y mira que la competencia es dura. Porque, desengañemonos, los sentimientos del hombre a menudo pasan por la necesidad inmediata de satisfacer necesidades basicas: follar, cagar, comer, descansar, beber, mear, dormir, tirarse un cuesco, divertirse o que te dejen en paz. Y si, a veces follar con amor, cagar en tu propia taza del water o comer en tu casa mejora la experiencia, llamadme romántico, pero no es la prioridad.
El eterno equilibrio entre la voluntad de la mujer por saber en todo momento qué pasa por la cabeza del hombre y el esfuerzo de este por ocultarlo tiene una función muy clara: evitar decepciones. Lo único que diferencia al niño del adulto es que al primero se le está permitido exigir la satisfacción inmediata de sus necesidades y el segundo ya ha aprendido a vestirlas de misterio para ahorrarse la mas que probable discusión subsecuente.
Pero hay excepciones. Todos hemos conocido hombres sensibles (no confundir con homosexuales o tíos que van de sensibles para follar). El hombre sensible es aquel que en su infinita ingenuidad se ha creído el discurso femenino de la disponibilidad emocional y está dispuesto a compartir con ella todo lo que le pasa por la cabeza. Curiosamente, esta tipología de hombre acostumbra a gestionar un volumen desmesurado de inquietudes, de sentimientos y de inseguridades bajo la falsa idea de que ser complejo y profundo le hace atractivo a ojos de la mujer. Pero este hombre tiene un pequeño problema: es insoportable.
He tenido amigas que me han confesado que después de años reclamando la aparición de un hombre sensible y entregado a sus vidas han aguantado dos meses con el antes de lanzarse a los brazos del primer crápula que las ha querido rescatar de su melodrama diario con la única intención de tirarselas. Y esta es una valiosa lección sobre la naturaleza de ambos sexos. Pretender abrir las compuertas de un hombre a menudo equivale a encontrarse ante una criatura egoista, caprichosa y llorica y poner a prueba el instinto maternal de una mujer es una mala idea. Cae por su propio peso: haber entrado ocasionalmente en una vagina no te da los mismos derechos que haber salido de una.
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viernes, 18 de diciembre de 2009
Sin perdón
El perdón es una mierda injusta.
Pedir perdón es extremadamente egoísta.
Es ir a la víctima y pedirle permiso, con ojitos de Sad Sam, para no tener que sentir remordimientos de nada.
El perdón es tras lo que se amparan los hijos de puta, los desvergonzados y los incompetentes.
Es conseguir ignorar el justo castigo, con tan solo unas palabras mágicas.
Es querer eludir el sistema psíquico de justicia gracias al abuso de la corrección política imperante. Poca gente tiene huevos a negar el perdón.
Como dice siempre un amigo: "Se acepta como normal y se tolera".
Pues a ver si va siendo hora de que devolvamos la tolerancia al lugar que merece.
Además, que te pidan perdón, despierta un odio interno que frecuentemente conlleva una agresividad que hay que controlar. Porque bastante puteado estás, como para verte obligado a librar al hijo de puta de su consciencia.
Recuerdo uno de aquellos amigos venidos a menos, que hace unos pocos años le daba por pedir perdón por cualquier chorrada. Empezó como una coña, pero en el pasó a una costumbre y casi una obsesión. Te pedría perdón repitiendolo como un crío, hasta que se lo aceptaras. Y tu tenías que soportarlo, mientras le hubieras arrancado la mandíbula para clavarle sus propios dientes en los testículos.
Pero... ¿Y la otra parte, que?
Objetivamente, ofrecer perdón es de gilipollas.
Es ser perjudicado a cambio de nada, gratuitamente.
Es perder el derecho a enfadarse y montar en cólera para dejar escapar por algún lado la impotencia.
Es resetear la situación, pero quedándose con el software lleno de virus en estado latente.
Para que la vida sea mas justa no debería existir el perdón. Cada uno debería de vivir con sus remordimientos, como Post-It's mentales recordando los errores. Así evitaríamos volver a cometerlos. No vale dar segundas oportunidades a los que abusan de ellas grácias al Joker del perdón que se tiene siempre en la manga.
A mi, que nadie me pida perdón. Me pueden decir que "lo sienten", que "les sabe mal", que "ha sido sin querer" (¡Mas faltaría!) o demás expresiones que no arregan nada. Pero que no me pidan perdón si no quieren invocar al díablo que llevo dentro.
Por mi parte me comprometo a empezar a negar peticiones de perdón. Que ya basta de ceder ante lo que se espera de uno mismo. Que la correción está permitiendo que los cabrones nos meen en la boca.
Pedir perdón es extremadamente egoísta.
Es ir a la víctima y pedirle permiso, con ojitos de Sad Sam, para no tener que sentir remordimientos de nada.
El perdón es tras lo que se amparan los hijos de puta, los desvergonzados y los incompetentes.
Es conseguir ignorar el justo castigo, con tan solo unas palabras mágicas.
Es querer eludir el sistema psíquico de justicia gracias al abuso de la corrección política imperante. Poca gente tiene huevos a negar el perdón.
Como dice siempre un amigo: "Se acepta como normal y se tolera".
Pues a ver si va siendo hora de que devolvamos la tolerancia al lugar que merece.
Además, que te pidan perdón, despierta un odio interno que frecuentemente conlleva una agresividad que hay que controlar. Porque bastante puteado estás, como para verte obligado a librar al hijo de puta de su consciencia.
Recuerdo uno de aquellos amigos venidos a menos, que hace unos pocos años le daba por pedir perdón por cualquier chorrada. Empezó como una coña, pero en el pasó a una costumbre y casi una obsesión. Te pedría perdón repitiendolo como un crío, hasta que se lo aceptaras. Y tu tenías que soportarlo, mientras le hubieras arrancado la mandíbula para clavarle sus propios dientes en los testículos.
Pero... ¿Y la otra parte, que?
Objetivamente, ofrecer perdón es de gilipollas.
Es ser perjudicado a cambio de nada, gratuitamente.
Es perder el derecho a enfadarse y montar en cólera para dejar escapar por algún lado la impotencia.
Es resetear la situación, pero quedándose con el software lleno de virus en estado latente.
Para que la vida sea mas justa no debería existir el perdón. Cada uno debería de vivir con sus remordimientos, como Post-It's mentales recordando los errores. Así evitaríamos volver a cometerlos. No vale dar segundas oportunidades a los que abusan de ellas grácias al Joker del perdón que se tiene siempre en la manga.
A mi, que nadie me pida perdón. Me pueden decir que "lo sienten", que "les sabe mal", que "ha sido sin querer" (¡Mas faltaría!) o demás expresiones que no arregan nada. Pero que no me pidan perdón si no quieren invocar al díablo que llevo dentro.
Por mi parte me comprometo a empezar a negar peticiones de perdón. Que ya basta de ceder ante lo que se espera de uno mismo. Que la correción está permitiendo que los cabrones nos meen en la boca.
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miércoles, 2 de diciembre de 2009
Epidemia de fotógrafos amateurs
¿Soy yo que me muevo por ambientes poco inusuales o hoy en día la mitad de la gente es fotógrafa?
Desde hace unos meses proliferan, al menos públicamente, la gente que "hace fotos", que se compran una cámara descomunal, hacen fotos desenfocadas y con ángulos imposibles y las cuelgan por la red, a la vista de tanta gente como sea posible.
Creo saber el porqué de este "hobby-boom".
Las cámaras digitales se han popularizado, es decir, abaratado. Mucho. Ayer vi una en el Día, al lado de las pilas AA y la "señorita Vanesa". Y claro, la gente se compra una. Hasta por tenerla.
Les hace gracia. Hacen fotos de todo lo que les parece. Empiezan a trastear con la cámara y el Photoshop. Se flipan.
Un día, con la paga de Navidad, deciden comprarse una de gorda. Que seguro que es una puta mierda mediocre, pero "es mejor que una digital de bolsillo" y "lo importante es el objetivo". El objetivo, el cañon de la cámara, no la intención, quiero decir.
Y ya está, ya tenemos otro fotógrafo wannabe.
¿Queréis que os sea sincero?
Mirad, a mi me dicen un día:
La respuesta os la podéis imaginar. Vuestro culo no recuerdo haberlo visto, y menos aplastado contra un cristal. En cambio, las fotos seguro que serán mas de lo mismo de lo que lleva muchísimos años corriendo por toda pantalla.
Basta de atardeceres.
Basta de lucecitas movidas.
Basta de imágenes desenfocadas.
Basta de mierdas en movimiento.
Basta de paredes llenas de graffitties.
Basta de blanco y negro, sepia y putos filtros digitales.
Basta de pretender mostrar una impersonal creatividad.
Estamos en una época en que cada minuto es un bukkake de imágenes. Aportad algo interesante. Si no, miradlas vosotros, que para eso las habéis parido.
Además, la fotografía es un arte basado en aparatos carísimos, teoria y práctica. Eso no tiene ningún tipo de valor artístico. Cuando haceis fotos de ombligos, por ejemplo y en caso de que nadie lo haya hecho antes, tal vez podréis decir que es arte, porque podréis argumentar que sois los pioneros y os inventaréis alguna alegoría. Y yo callaré y asentiré.
Eh, que me parece fantástico que os guste la fotografía y lo disfrutéis y practiquéis tanto como queráis. Intentad conseguir un digno "homenaje" a vuestros ídolos de la reflex. Pero solo interesa ver lo que "plasmáis" a gente como vosotros, que seguramente pensará por dentro que ellos lo hacen mejor. Y vuestros conocidos ajenos a este campo, os dirán que estan muy bien porque no entienden y les es indiferente, a partes iguales. No os toméis demasiado en serio su opinión.
Cuando seais originales, os comeré la polla y os pediré que me fotografieis tal como nací, o incluso desnudo. Mientras, no os hagáis pesados y reflexionad. Dejad de comeros las pollas entre vosotros y sed un poco sinceros.
Pero eh, fotógrafos, no os indignéis por eso. Pensad que os lo dice un tio que sus imágenes favoritas son las que no enseñaríais nunca a vuestros hijos.
Además, no os lo toméis como un ataque personal (a pesar de que lo sea). Gran parte de la rabia que estilo en este tema viene dada porque hace tiempo me topé con un completo inutil que se dedicaba a esto. Fué darme cuenta de que si el lo hacía es que tenía menos mérito que rascarme el escroto con pijama.
Por eso, desde que entonces veo tanto fotógrafo amateur por cada rincón de Internet, un calorcito me sube desde lo mas profundo del estómago hasta el cerebro mientras caigo bruscamente de rodillas y clamo al cielo:
Desde hace unos meses proliferan, al menos públicamente, la gente que "hace fotos", que se compran una cámara descomunal, hacen fotos desenfocadas y con ángulos imposibles y las cuelgan por la red, a la vista de tanta gente como sea posible.
Creo saber el porqué de este "hobby-boom".
Las cámaras digitales se han popularizado, es decir, abaratado. Mucho. Ayer vi una en el Día, al lado de las pilas AA y la "señorita Vanesa". Y claro, la gente se compra una. Hasta por tenerla.
Les hace gracia. Hacen fotos de todo lo que les parece. Empiezan a trastear con la cámara y el Photoshop. Se flipan.
Un día, con la paga de Navidad, deciden comprarse una de gorda. Que seguro que es una puta mierda mediocre, pero "es mejor que una digital de bolsillo" y "lo importante es el objetivo". El objetivo, el cañon de la cámara, no la intención, quiero decir.
Y ya está, ya tenemos otro fotógrafo wannabe.
¿Queréis que os sea sincero?
Mirad, a mi me dicen un día:
¿Quieres que te enseñe las fotos que estuve haciendo de noche en la ciudad? ¿O quieres ver una fotocopia de mi culo? ¡Es en color!
La respuesta os la podéis imaginar. Vuestro culo no recuerdo haberlo visto, y menos aplastado contra un cristal. En cambio, las fotos seguro que serán mas de lo mismo de lo que lleva muchísimos años corriendo por toda pantalla.
Basta de atardeceres.
Basta de lucecitas movidas.
Basta de imágenes desenfocadas.
Basta de mierdas en movimiento.
Basta de paredes llenas de graffitties.
Basta de blanco y negro, sepia y putos filtros digitales.
Basta de pretender mostrar una impersonal creatividad.
Estamos en una época en que cada minuto es un bukkake de imágenes. Aportad algo interesante. Si no, miradlas vosotros, que para eso las habéis parido.
Además, la fotografía es un arte basado en aparatos carísimos, teoria y práctica. Eso no tiene ningún tipo de valor artístico. Cuando haceis fotos de ombligos, por ejemplo y en caso de que nadie lo haya hecho antes, tal vez podréis decir que es arte, porque podréis argumentar que sois los pioneros y os inventaréis alguna alegoría. Y yo callaré y asentiré.
Eh, que me parece fantástico que os guste la fotografía y lo disfrutéis y practiquéis tanto como queráis. Intentad conseguir un digno "homenaje" a vuestros ídolos de la reflex. Pero solo interesa ver lo que "plasmáis" a gente como vosotros, que seguramente pensará por dentro que ellos lo hacen mejor. Y vuestros conocidos ajenos a este campo, os dirán que estan muy bien porque no entienden y les es indiferente, a partes iguales. No os toméis demasiado en serio su opinión.
Cuando seais originales, os comeré la polla y os pediré que me fotografieis tal como nací, o incluso desnudo. Mientras, no os hagáis pesados y reflexionad. Dejad de comeros las pollas entre vosotros y sed un poco sinceros.
Pero eh, fotógrafos, no os indignéis por eso. Pensad que os lo dice un tio que sus imágenes favoritas son las que no enseñaríais nunca a vuestros hijos.
Además, no os lo toméis como un ataque personal (a pesar de que lo sea). Gran parte de la rabia que estilo en este tema viene dada porque hace tiempo me topé con un completo inutil que se dedicaba a esto. Fué darme cuenta de que si el lo hacía es que tenía menos mérito que rascarme el escroto con pijama.
Por eso, desde que entonces veo tanto fotógrafo amateur por cada rincón de Internet, un calorcito me sube desde lo mas profundo del estómago hasta el cerebro mientras caigo bruscamente de rodillas y clamo al cielo:
- ¿¡Por qué!? ¿¡Por qué tanta pretensión!?
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domingo, 29 de noviembre de 2009
Protocolo
Hoy he tenido una pelea por algo que ni tan solo me afecta directamente. Las discusiones acaloradas son una constante entre la persona con la que he tenido follón y yo. Nos enganchamos con facilidad porque el es el espiritu de la contradicción y yo un cabezota incapaz de dejar correr las cosas.
La excusa de hoy ha sido el caso del chico condenado de abusar sexualmente, maltratar y matar a su hijastra de 3 años. Y digo "condenado" y no "acusado", a pesar de ser INOCENTE, porque eso es lo que se ha hecho desde todos los medios de comunicación y la opinión pública.
La excusa de hoy ha sido el caso del chico condenado de abusar sexualmente, maltratar y matar a su hijastra de 3 años. Y digo "condenado" y no "acusado", a pesar de ser INOCENTE, porque eso es lo que se ha hecho desde todos los medios de comunicación y la opinión pública.
¿Ves la cara de este chico con mirada esquiva que da la impresión de estar pasando la
verguenza mas grande de su vida y de querer desaparecer fulminado por un rayo? Pues
mirala bien porque cuesta de encontrar.
Ayer no costaba nada verle la cara a este pobre chaval, hasta el punto de que fué portada del diario ABC al lado de la palabra "asesino". A falta de ver la portada de mañana, y a juzgar por la noticia de rectificación (?) que han publicado de momento en la web, no parece que a la hora de restituir el honor de una persona sean tan alegres con el complemento gráfico.
"Contrastar es de maricas y la objetividad también", Ángel Expósito.
Este es sólo el ejemplo mas sangrante del tratamiento informativo que se ha hecho de esta noticia, pero encontraríamos decenas en prensa, radio y televisión. Aun así, debo confesaros que este no ha sido el motivo del acaloramiento dialéctico. El punto álgido ha llegado a la hora de valorar la actuación del médico que examina la niña en primer lugar. Un médico que, recordemos, diagnostica quemaduras, múltiples golpes y desgarro anal y vaginal. Un médico que determina en primera instancia que hay indicios de abuso sexual, maltrato físico y decide avisar a la Guardia Civil.
Mi contrincante ideológico afirma que, se equivocara o no, el médico hace bien de avisar a las autoridades porque hay un protocolo a seguir. Yo digo que si hay contacto dentro del área es penal pero si no lo tiene claro es mejor que el arbitro no pite porque el perjuicio es demasiado grande. Mi rival contraataca argumentando que hay mucha gente que pega a sus parejas, a sus hijos o a sus padres y que actuaciones como esta son necesarias. Yo replico que vivimos en una sociedad donde la gente ya carga el peso de la educación en los maestros y ahora también el del civismo sobre los médicos. Que las victimas de maltrato tienen familias, entorno y vecinos que ya pueden hacer la función de denunciantes si es que la propia victima no está capacitada. Que las actuaciones externas de oficio siempre son peligrosas y de poco sentido común.
En realidad, el tema de fondo es otro. Empieza a asustarme esta tendencia de la justicia a proteger sólo a un determinado tipo de victimas. Concretamente, las mediaticamente rentables. ¿Tal vez no es una victima la persona que lleva a una niña al hospital y encima de aceptar la muerte a su cargo deba asumir una acusación hecha desde el mas profundo desconocimiento? ¿Es de justicia que un informe médico sea motivo suficiente para formular una acusación de maltrato de género? ¿Es necesario que las personas a cargo de enfermos mentales que se autolesionan tengan que justificarse ante un policia de la moral con bata blanca?
Estos debates siempre acaban con el argumento de la causa probable, ya lo se. El puto porcentaje. Pero yo también tengo pruebas. En este caso de la niña de 3 años el forense ha determinado que la causa de la muerte es un edema cerebral provocado por un fuerte golpe en la cabeza. Un golpe que se hizo al caer de un columpio y por el cual también llevaron a la niña al hospital, sin que se le detectara el edema. Conociendo este hecho, a pesar del primer exámen médico, la madre de la niña e incluso su padre biológico, es decir el exmarido, han defendido la inocencia del acusado. El acusado mismo es quien lleva la niña al médico y niega en todo momento las acusaciones. El hospital desmiente los abusos sexuales dictaminados por el primer médico en menos de 24 horas desde su detención. Los niños pequeños juegan, y caen, y se arrastran, y a nadie se le escapa que este comportamiento pueda justificar golpes y laceraciones. A nadie, excepto al que llamó a la Guardia Civil.
Si tres indicios hacen una prueba, aquí alguien no estaba lo suficiente preparado para sacar conclusiones en base a indicios. ¿Es este el sistema necesario? Porque si este es el protocolo que nos ha de salvar de nosotros mismos, yo me cago en el protocolo.
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miércoles, 4 de noviembre de 2009
La pareja convencional, mis cojones
"¿Cual es el sentido de la vida?" es un clásico de las preguntas pseudoprofundas sin respuesta clara.
Yo, el sentido, ni puta idea, pero el objetivo lo tengo bien clarito: la felicidad. Cada uno contempa la felicidad como le place: David Carradine, Afold Hitler o Pablo Motos son gente con el concepto de la felicidad un tanto peculiar, pero en absoluto discutible.
Pues bien, todo eso lo digo porque desde siempre, la gente (esa masa social que no comparte los gustos de uno mismo) ha dado por hecho que la felicidad es tener una pareja.
Porque bien, ya habréis notado que algunos de mis temas favoritos para criticar son la pareja convencional y las tías tontas, frecuentemente, con una directa relación.
Desde aquí quiero tirotear a dos bandas:
1 - La gente incapaz de estar sola
Los hay a patadas. Saltan de una relación a otra en cuestión de días. No me refiero a ir de flor en flor (que odio de expresión, ostia!!) si no a ir de relación estable en relación estable. Desde los 15 años.
La sociedad sigue apuntando a la pareja como una de las cimas del éxito social al que todos aspiramos. Y quien no tiene, queda como un desgraciado. Será que quieren hacer perdurar los instintos de reproducción, cosa que hoy en día no tiene ningún sentido con la burrada de gente criando por todos lados.
Pero algo me dice que no van por ahí los tiros.
La pareja es un complemento, no una necesidad. En ocasiones un fantástico complemento para la felicidad, estoy totalmente de acuerdo. En otras, el lastre que te ahoga. Y frecuentemente, una falsa sensación de sentir que se cumple lo que se espera de uno mismo, el ser normal, y además, embellecida con el tópico-excusa del sexo regular.
Yo eso no lo veo nada sano mentalmente. ¿Que tipo de dignidad, de personalidad y autoestima tiene alguien que necesita permanentemente sentirse parte de una pareja? Son como los que van de una tribu social a otra, y se meten hasta la cocina. Necesitan sentirse parte de un grupo.
Ostia, yo me siento realizado cuando soy feliz por meritos propios. Si han de ser los demás los que me provoquen la felicidad personal, no hay mucha diferencia con un perro, con ZP o con el monstruo del anuncio del Seat Altea XL.
2 - La gente que se obsesiona con que lo que a mi me falta ahora, es una novia
Todos aquellos perapuñetas que se meten en mi vida personal, pueden estar agradecidos de que no acostumbre a llevar un arma encima, porque un día se me cruzarán los cables y saldré en las noticias de TeleCinco tapándome la cara con un libro (al mas puro estilo Fritzl).
A ver, humanos, si segun mi siempre acertado criterio necesitara una señora Sparks, la tendría. Me costaría mas o menos, pero la tendría. Como cuando necesito tabaco, que voy al estanco y lo compro. Bueno, tampoco me refiero a recurrir a señoras de pago. Aunque estas si que me ofrecerían lo que, sin duda, es lo mas gratificante de una pareja. Y como soy catalán, quiero pagar lo justo y necesario.
Lamento y desprecio en secreto a esa gente que viven condicionados por el sexo opuesto. Que si "vamos allí, aunque sea un infierno, pero que está lleno de jamelgas", que si "no puedo hacer eso porque la chica que creo que es mi media mierda me pone mala cara", que si "me he afeitado las venas porque la persona a quien he dedicado como mínimo la mitad de mi mismo se ha fugado con el monitor de spinning", etcetera.
Igual que he visto la ostia de amigos perder el culo constantemente para conseguir una novia. Les veo esforzarse para enamorarse, para consolidar la relación. Cuando pasan de ellos, la desprecian publicamente y lo intentan con otra. Así hasta convertirse en una pareja. ¿Y son felices? Ni puta idea, mas les vale que así sea, porque si no, son imbéciles.
Mira... será que soy mas egoísta que la media.
Claro que hay un factor con el que no estoy contando: el amor.
Así de entrada, el amor me parece mierda. Porque te convierte en un imbécil, en un Teletubbie-zombie, en un yonki de otro. El amor te pudre el cerebro cuando menos lo esperas. Cuando llegue ese día, probablemente, me clavaré un tiro en la boca y no sabréis nada mas. Hasta que se me pase el amor. No lo se, solo estoy divagando, porque es algo que escapa a mi control. Como un cáncer, o un sagitario. Dios dirá, que yo, mientras, me lo paso pipa (de crack).
Postdata:
Si, yo lo que tengo es envidia, soy mas feo que un hijo de Belén Esteban con Gabino Diego, todo esto es amargura por no follar, soy homosexual, mi madre es puta...
SI, TENÉIS TODA LA RAZÓN.
Ale, ahora pasad de largo.
Yo, el sentido, ni puta idea, pero el objetivo lo tengo bien clarito: la felicidad. Cada uno contempa la felicidad como le place: David Carradine, Afold Hitler o Pablo Motos son gente con el concepto de la felicidad un tanto peculiar, pero en absoluto discutible.
Pues bien, todo eso lo digo porque desde siempre, la gente (esa masa social que no comparte los gustos de uno mismo) ha dado por hecho que la felicidad es tener una pareja.
- Ei, que tal, Menganito?Así, o casi.
- Ufff... pues ya ves, eso que me estas mirando es un tumor malignísimo que me matará en un par de días o un par de años.
- Bueno hombre, al menos tienes una mujer que te quiere mucho. Y este smiley que te has pintado con un rotulador en tu cabeza da mucha alegría...
Porque bien, ya habréis notado que algunos de mis temas favoritos para criticar son la pareja convencional y las tías tontas, frecuentemente, con una directa relación.
Desde aquí quiero tirotear a dos bandas:
1 - La gente incapaz de estar sola
Los hay a patadas. Saltan de una relación a otra en cuestión de días. No me refiero a ir de flor en flor (que odio de expresión, ostia!!) si no a ir de relación estable en relación estable. Desde los 15 años.
La sociedad sigue apuntando a la pareja como una de las cimas del éxito social al que todos aspiramos. Y quien no tiene, queda como un desgraciado. Será que quieren hacer perdurar los instintos de reproducción, cosa que hoy en día no tiene ningún sentido con la burrada de gente criando por todos lados.
Pero algo me dice que no van por ahí los tiros.
La pareja es un complemento, no una necesidad. En ocasiones un fantástico complemento para la felicidad, estoy totalmente de acuerdo. En otras, el lastre que te ahoga. Y frecuentemente, una falsa sensación de sentir que se cumple lo que se espera de uno mismo, el ser normal, y además, embellecida con el tópico-excusa del sexo regular.
Yo eso no lo veo nada sano mentalmente. ¿Que tipo de dignidad, de personalidad y autoestima tiene alguien que necesita permanentemente sentirse parte de una pareja? Son como los que van de una tribu social a otra, y se meten hasta la cocina. Necesitan sentirse parte de un grupo.
Ostia, yo me siento realizado cuando soy feliz por meritos propios. Si han de ser los demás los que me provoquen la felicidad personal, no hay mucha diferencia con un perro, con ZP o con el monstruo del anuncio del Seat Altea XL.
2 - La gente que se obsesiona con que lo que a mi me falta ahora, es una novia
Todos aquellos perapuñetas que se meten en mi vida personal, pueden estar agradecidos de que no acostumbre a llevar un arma encima, porque un día se me cruzarán los cables y saldré en las noticias de TeleCinco tapándome la cara con un libro (al mas puro estilo Fritzl).
A ver, humanos, si segun mi siempre acertado criterio necesitara una señora Sparks, la tendría. Me costaría mas o menos, pero la tendría. Como cuando necesito tabaco, que voy al estanco y lo compro. Bueno, tampoco me refiero a recurrir a señoras de pago. Aunque estas si que me ofrecerían lo que, sin duda, es lo mas gratificante de una pareja. Y como soy catalán, quiero pagar lo justo y necesario.
Lamento y desprecio en secreto a esa gente que viven condicionados por el sexo opuesto. Que si "vamos allí, aunque sea un infierno, pero que está lleno de jamelgas", que si "no puedo hacer eso porque la chica que creo que es mi media mierda me pone mala cara", que si "me he afeitado las venas porque la persona a quien he dedicado como mínimo la mitad de mi mismo se ha fugado con el monitor de spinning", etcetera.
Igual que he visto la ostia de amigos perder el culo constantemente para conseguir una novia. Les veo esforzarse para enamorarse, para consolidar la relación. Cuando pasan de ellos, la desprecian publicamente y lo intentan con otra. Así hasta convertirse en una pareja. ¿Y son felices? Ni puta idea, mas les vale que así sea, porque si no, son imbéciles.
Mira... será que soy mas egoísta que la media.
Claro que hay un factor con el que no estoy contando: el amor.
Así de entrada, el amor me parece mierda. Porque te convierte en un imbécil, en un Teletubbie-zombie, en un yonki de otro. El amor te pudre el cerebro cuando menos lo esperas. Cuando llegue ese día, probablemente, me clavaré un tiro en la boca y no sabréis nada mas. Hasta que se me pase el amor. No lo se, solo estoy divagando, porque es algo que escapa a mi control. Como un cáncer, o un sagitario. Dios dirá, que yo, mientras, me lo paso pipa (de crack).
Postdata:
Si, yo lo que tengo es envidia, soy mas feo que un hijo de Belén Esteban con Gabino Diego, todo esto es amargura por no follar, soy homosexual, mi madre es puta...
SI, TENÉIS TODA LA RAZÓN.
Ale, ahora pasad de largo.
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