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miércoles, 25 de agosto de 2010

La publicidad les matará

2008: Ron Bacardi saca un anuncio de mojitos con imágenes de una fiesta selecta, íntegramente con gente guapa, pija y supuestamente refinada, bebiendo mojitos.

Verano 2008: A gente de mi entorno, por poner un ejemplo que conozco, les da por ir a tomar unos mojitos. No dicen ir a tomar algo, ni ir a por un trago, ni unas birras, ni unas copas. No. Quedan en tal sitio para tomar unos mojitos. Ni Caipirinhas, ni Mai Tais, ni ningún otro cóctel. Mojitos. Porque es lo que dice el anuncio tan chulo de gente guapa en el que nos vemos reflejados/das.

2009: Estrella Damm emite el puto anuncio de Formentera, la canción "Tonight" de su puta madre, protagonizado por gente preciosa, joven, moderna, libre y en general feliz.

Verano 2009: Alguna gente de mi entorno, entre la mitad de la juventud española, se ven reflejados- Quieren ir a Formentera, a Ibiza, o a alguna puta isla. Quieren viajar. Visten como si estuvieran en la playa de Formentera, a pesar de estar a kilómetros de la playa más cercana. Chanclas, vestidos vaporosos, de hilo, estampados de cuadros. Incluso de la nada APARECE ALGÚN SOMBRERO DE PAJA que se viste pretenciosamente. Eso sin obviar que el Facebook se llenó de links al videoclip de la canción y al spot en sí. Y cuando suena la canción en la discoteca de turno, todos la bailan con una falsa complicidad y motivación, como si el DJ la hubiera puesto para ellos.

2010: Estrella Damm repite el mismo patrón del año pasado (no pienso molestarme en linkar el anuncio), cambiando Formentera por Menorca, y el puto "Tonight" por otra canción igual de mierdosa.

Verano 2010: EXACTAMENTE LO MISMO que el verano pasado, sólo que cambiando Formentera por Menorca. La islita se convierte en el destino de moda del verano, todo el mundo va allí y inunda su Facebook con fotos guais del viaje.


 Mediterráneamente...

Muy bien, imbéciles. ¿Queréis jugar al "Simón dice..."?
Pues juguemos.

Otoño 2010: "Absentas Palafrugell e hijos" emite en prime time un spot de una gama de absentas. Recordemos que la absenta goza de entre el 45% y el 90% de alcohol. Los protagonistas, una pareja heterosexual guapísima, con clase, moderna y joven, rien en una fiesta de Fin de Año en una discoteca decorada con muy buen gusto (como todas) mientras beben absenta con azucar. Algunas escenas alternadas de ambos marchando hacia el baño con actitud muy sensual y seductora. Allí apasionadamente mantienen sexo soft ante la cámara mientras alternan la pasión con sútiles cabezazos que aparentan esnifar farlopina, todo muy sutil.

Invierno 2010: Kawasaki emite un anuncio en televisión de sus quads. Allí aparecen un grupo de jóvenes (guapísimos, modernos y toda esa mierda) que llegan a una casa rural en mitad del bosque donde encuentran una flota de quads resplandecientes, preparados para correr. Cogen los quads sin casco y llegan al pueblo más cercano donde conocen a un grupo de chicas (jamelgas y toda la pesca) que se llevan a casa. Allí alternan barbacoas con cervezas, aparente tabaco de liar y saltos, volteretas y habilidades con el quad, todo que parezca muy fácil y sencillo. Burlan y se burlan de alguna advertencia de los Forestales. De noche, las parejas marchan cada una montada en un potente quad, a toda velocidad. En un claro del bosque, bridan con dulces cubatas mientras reposan apoyados en los quads.

Primavera 2011: Algún sector geográfico con costa crea un anuncio donde, una vez mas, dos chicas jóvenes y monísimas se van de vacaciones a la costa, Ligan con unos chicos de buen ver y no se sabe como, acaban encima de un pequeño yate, en alta mar, de fiesta. Cae la noche, y hacen una hoguera en la cubierta del barco. Una puta hoguera. Y mucho alcohol. Y pastillas. Y jeringuillas. Y un tío tira un esprai lleno al fuego, que peta. Y rien mucho. Se lo pasan de puta madre. Se les ve muy felices. Disfrutan de la vida. Porque son jóvenes y con vitalidad. Y sobretodo modernos. Una pareja, dentro del armario del camarote, practica sexo sin condón pero con auto-asfixia. Bolsas transparentes en la cabeza, atadas con gomas de pollo al cuello. El vaho desenfoca sus caras. Otros mezclan Baileys con cola, y se lo beben. Otra, Mentos con cola, y se lo bebe. Uno, mas allá, mete los dedos mojados de agua salada en un enchufe, sonriendo. El pelo le queda divinamente encrespado. Rien. Y beben. Se tiran del barco. Sin flotador. Pero rien. Y tragan mucha agua. Al final, en una imágen nocturna muy bonita desde la costa, se ve estallar in flames el barco en el horizonte. Suena, igual que durante todo el anuncio, una canción modernita, animada y motivante. Cantada por... por... Amor de GH re-operada para volver a ser un tío. Lleva bigote.


Pues este es mi plan para, en cuestión de año y medio, hacer una criba de la juventud.
Me cae la baba sólo con pensarlo.

Pero... ¿Supondría el fin de mi misantropía?
Por desgracia, no lo creo.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Sin perdón

El perdón es una mierda injusta.

Pedir perdón es extremadamente egoísta.
Es ir a la víctima y pedirle permiso, con ojitos de Sad Sam, para no tener que sentir remordimientos de nada.
El perdón es tras lo que se amparan los hijos de puta, los desvergonzados y los incompetentes.
Es conseguir ignorar el justo castigo, con tan solo unas palabras mágicas.
Es querer eludir el sistema psíquico de justicia gracias al abuso de la corrección política imperante. Poca gente tiene huevos a negar el perdón.

Como dice siempre un amigo: "Se acepta como normal y se tolera".
Pues a ver si va siendo hora de que devolvamos la tolerancia al lugar que merece.

Además, que te pidan perdón, despierta un odio interno que frecuentemente conlleva una agresividad que hay que controlar. Porque bastante puteado estás, como para verte obligado a librar al hijo de puta de su consciencia.

Recuerdo uno de aquellos amigos venidos a menos, que hace unos pocos años le daba por pedir perdón por cualquier chorrada. Empezó como una coña, pero en el pasó a una costumbre y casi una obsesión. Te pedría perdón repitiendolo como un crío, hasta que se lo aceptaras. Y tu tenías que soportarlo, mientras le hubieras arrancado la mandíbula para clavarle sus propios dientes en los testículos.

Pero... ¿Y la otra parte, que?
Objetivamente, ofrecer perdón es de gilipollas.
Es ser perjudicado a cambio de nada, gratuitamente.
Es perder el derecho a enfadarse y montar en cólera para dejar escapar por algún lado la impotencia.
Es resetear la situación, pero quedándose con el software lleno de virus en estado latente.

Para que la vida sea mas justa no debería existir el perdón. Cada uno debería de vivir con sus remordimientos, como Post-It's mentales recordando los errores. Así evitaríamos volver a cometerlos. No vale dar segundas oportunidades a los que abusan de ellas grácias al Joker del perdón que se tiene siempre en la manga.

A mi, que nadie me pida perdón. Me pueden decir que "lo sienten", que "les sabe mal", que "ha sido sin querer" (¡Mas faltaría!) o demás expresiones que no arregan nada. Pero que no me pidan perdón si no quieren invocar al díablo que llevo dentro.

Por mi parte me comprometo a empezar a negar peticiones de perdón. Que ya basta de ceder ante lo que se espera de uno mismo. Que la correción está permitiendo que los cabrones nos meen en la boca.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Protocolo

Hoy he tenido una pelea por algo que ni tan solo me afecta directamente. Las discusiones acaloradas son una constante entre la persona con la que he tenido follón y yo. Nos enganchamos con facilidad porque el es el espiritu de la contradicción y yo un cabezota incapaz de dejar correr las cosas.

La excusa de hoy ha sido el caso del chico condenado de abusar sexualmente, maltratar y matar a su hijastra de 3 años. Y digo "condenado" y no "acusado", a pesar de ser INOCENTE, porque eso es lo que se ha hecho desde todos los medios de comunicación y la opinión pública.


¿Ves la cara de este chico con mirada esquiva que da la impresión de estar pasando la 
verguenza mas grande de su vida y de querer desaparecer fulminado por un rayo? Pues 
mirala bien porque cuesta de encontrar.

Ayer no costaba nada verle la cara a este pobre chaval, hasta el punto de que fué portada del diario ABC al lado de la palabra "asesino". A falta de ver la portada de mañana, y a juzgar por la noticia de rectificación (?) que han publicado de momento en la web, no parece que a la hora de restituir el honor de una persona sean tan alegres con el complemento gráfico.



"Contrastar es de maricas y la objetividad también", Ángel Expósito.

Este es sólo el ejemplo mas sangrante del tratamiento informativo que se ha hecho de esta noticia, pero encontraríamos decenas en prensa, radio y televisión. Aun así, debo confesaros que este no ha sido el motivo del acaloramiento dialéctico. El punto álgido ha llegado a la hora de valorar la actuación del médico que examina la niña en primer lugar. Un médico que, recordemos, diagnostica quemaduras, múltiples golpes y desgarro anal y vaginal. Un médico que determina en primera instancia que hay indicios de abuso sexual, maltrato físico y decide avisar a la Guardia Civil.

Mi contrincante ideológico afirma que, se equivocara o no, el médico hace bien de avisar a las autoridades porque hay un protocolo a seguir. Yo digo que si hay contacto dentro del área es penal pero si no lo tiene claro es mejor que el arbitro no pite porque el perjuicio es demasiado grande. Mi rival contraataca argumentando que hay mucha gente que pega a sus parejas, a sus hijos o a sus padres y que actuaciones como esta son necesarias. Yo replico que vivimos en una sociedad donde la gente ya carga el peso de la educación en los maestros y ahora también el del civismo sobre los médicos. Que las victimas de maltrato tienen familias, entorno y vecinos que ya pueden hacer la función de denunciantes si es que la propia victima no está capacitada. Que las actuaciones externas de oficio siempre son peligrosas y de poco sentido común.

En realidad, el tema de fondo es otro. Empieza a asustarme esta tendencia de la justicia a proteger sólo a un determinado tipo de victimas. Concretamente, las mediaticamente rentables. ¿Tal vez no es una victima la persona que lleva a una niña al hospital y encima de aceptar la muerte a su cargo deba asumir una acusación hecha desde el mas profundo desconocimiento? ¿Es de justicia que un informe médico sea motivo suficiente para formular una acusación de maltrato de género? ¿Es necesario que las personas a cargo de enfermos mentales que se autolesionan tengan que justificarse ante un policia de la moral con bata blanca?

Estos debates siempre acaban con el argumento de la causa probable, ya lo se. El puto porcentaje. Pero yo también tengo pruebas. En este caso de la niña de 3 años el forense ha determinado que la causa de la muerte es un edema cerebral provocado por un fuerte golpe en la cabeza. Un golpe que se hizo al caer de un columpio y por el cual también llevaron a la niña al hospital, sin que se le detectara el edema. Conociendo este hecho, a pesar del primer exámen médico, la madre de la niña e incluso su padre biológico, es decir el exmarido, han defendido la inocencia del acusado. El acusado mismo es quien lleva la niña al médico y niega en todo momento las acusaciones. El hospital desmiente los abusos sexuales dictaminados por el primer médico en menos de 24 horas desde su detención. Los niños pequeños juegan, y caen, y se arrastran, y a nadie se le escapa que este comportamiento pueda justificar golpes y laceraciones. A nadie, excepto al que llamó a la Guardia Civil.

Si tres indicios hacen una prueba, aquí alguien no estaba lo suficiente preparado para sacar conclusiones en base a indicios. ¿Es este el sistema necesario? Porque si este es el protocolo que nos ha de salvar de nosotros mismos, yo me cago en el protocolo.

sábado, 10 de octubre de 2009

Rabia: Andar por la calle

Me molesta mucho que me hagan perder el tiempo.
De hecho, el concepto de pérdida de tiempo debería concretarse. Es muy subjetivo. Pero como yo sólo puedo hablar de mi percepción, no importa (aquí y ahora) lo que significa perder el tiempo para mi.

Una cosa es que pierda el tiempo yo solo, porque soy imbécil, ningún problema, mea culpa.
Pero que me hagan levantar para una chorrada, que me expliquen hasta la extenuación cosas que no me interesan en absoluto o que me hagan esperar en un lugar hostil, me indigna.

Pero ahora mismo estoy irritado por venir de la calle. La gente no sabe ir por la calle, y con eso me refiero a que no respetan a los demás. A muchos tendrían que ponerles retrovisores clavados en las clavículas.

Haré un incíso: Cuando voy solo, soy de andar rápido. No se si de nacimiento o porque acostumbro a ir con prisa porque no me gusta llegar tarde. Siempre me muevo haciendo eslalom entre la gente. Cuando quiero, soy el ninja de las aceras. El Valentino Rossi del "coche de San Fernando". Un estratega de andar por la ciudad: observo la gente, calculo su trayectoria y los evito.

Todo eso porque no me gusta perder el tiempo. Tiempo que pierdo, es tiempo en el que no estoy haciendo lo que me sale de ahí, que es el objetivo principal por el que vine a este mundo.

Pues en esta situación urbana, mis grandes enemigos son la gente que no piensa y sólo actua.

Para empezar, la gente paseando al perro con correa de 5 metros en una acera de 2. Aunque pueda preverse lo que hará el humano, el perro tenderá, inocentemente, a tocar el máximo de huevos posibles. Este tipo de amos son los mismos que luego tienen hijos infernales y no les dicen nada (y aun menos les sueltan una torta).
Ya puestos, aprovecho para decir que cuando llegue a la sombra del poder, aboliré el derecho a tener mascotas que deban ser paseadas en urbes.
Si queréis animales grandes, id al campo, imbéciles.

Siguiente: La gente que anda en grupo (2 o mas) lo suficientemente alejados entre si como para ocupar mas ancho de acera del que deberían, pero no lo suficiente para poder pasar entre ellos sin que resulte violento. La distancia de un codo. Curiosamente lo que habría que clavarles en el estómago.

Otros, los tocahuevos del Bicing que vienen de cara haciendo eses. Muchos llevan acompañante sentado atrás.
Puedes verlos a 50 metros que eso no evitará acabar haciendo el gilipenes cuando se te echen encima. Es imposible calcular la trayectoria real que acabaran haciendo. Ni Messi podría driblarles.

Mas. Los Álfiles o gente que anda en diagonal.
Cuando estes adelantándoles, te cerrarán sin darse cuenta de tu presencia.
Acostumbran a tener genes de zombi: pueden ir andando tranquilamente, recto, que si ven un cerebro en un escaparate, irán destruyendo todo a su paso. Y por supuesto, se pararán en mitad de la calle cuando menos lo esperes.

Unos grandes archienemigos: Las putas parejitas soldadas.
En una acera con capacidad para cruzarse sólo dos personas, no dejan avanzar de lado y son capaces de tirarte a la calzada, donde es facilísimo morir aplastado por un Panzer o un Bulldozer tuneado con cuchillas en las llantas.
¡¡Hijos de una estirpe de prostitutas politoxicómanas, vuestro amor de mierda está apalizando mi inofensivo paseo!!

El monstruo final, que no es mas que un cúmulo de mini-orcos: Las jubiladas.
Seguramente, los humanos mas hijos de puta, cínicos y cabreantes que ha creado Dios. Si una sola ya sería capaz de desquiciar al mismísimo Mahadma Gandhi, no querráis saber lo que puede pasar cuando Torreiglesias las convoque a todas para iniciar el Apocalípsis Anciano.
Estos seres de lo oscuro, son capaces de taponar la Diagonal solo para charlar a media tarde. Y sin avisar a la Urbana ni nada.
Su (normalmente) gran díametro y poca altura, hace que te vengan ganas de salir de casa con una pertiga. No para saltarlas, si no para ensartarlas y crear una sangrienta geronto-brocheta.

En la calle, sólo vale la Ley del Menos Respetuoso. ¡¡Mira, justamente lo que tengo grabado en el cañón de mi pistola de clavos!!